La ira, puede perjudicar la salud, a nosotros mismos o a quienes nos rodean, cuando no podemos controlarla y dejamos que se apodere por unos segundos de nuestra mente. La ira se define como, la pasión del alma que causa indignación y enfado, o bien, apetito o deseo de venganza, o como causa de violencia contra los demás o contra uno mismo.

Algunas recomendaciones para controlar la ira son los siguientes:

  1. Impida que su ira o la ira de otra persona lo controle.
  2. Acuérdese que el que se enoja pierde.
  3. Nunca use su cuerpo o su voz para lastimar a otros.
  4. Salga de la situación que lo enoja, para evitar que sus sentimientos lo rebasen.
  5. Evalúe sus opciones y piense antes de actuar.
  6. Recuerde que es su responsabilidad decidir enojarse o no. Uno es el que permite que las cosas lo enojen y no son los demás los que lo “obligan” a enojarse.
  7. Imagine que es el papá o la mamá del resto de las personas, y que hagan lo que hagan, usted no puede evitar quererlos.
  8. Respire con calma y piense en otra cosa.
  9. Póngase en el lugar de la persona que aparentemente lo está agrediendo y trate de ver el problema desde su punto de vista.
  10. Evite contra atacar en un pleito, aunque éste sea verbal, la agresividad fomenta más agresividad y ésta irá en aumento hasta estallar o hasta que alguien se retire.
  11. Evite usar un tono acusativo y recriminatorio: diciendo: “Tu” hiciste esto, “Tu” hiciste aquello, etcétera.
  12. No se deje provocar. Siempre conviene más evitar enojarse a dejarse llevar por los busca pleitos.

Recomendaciones, que en lugar de memorizarlas y tratar de recordarlas cuando estemos frente a una situación en la que la ira nos amenace, sería mejor comprenderlas.

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